29. ago., 2017

Mirar desde Afuera y Adentro a la vez.

¿Por qué la realidad nos enfoca tan fuertemente en los temas domésticos?
Por que son aquellos que nos involucran integralmente. Son las situaciones en las que no teniendo otra alternativa que transitarlas, nos permiten al mismo tiempo asumir una observación no lineal y lineal.
Si el tema observado no es propio, o sea no es transitado por mí en el contexto de mi cotidiano, puedo "verlo de afuera" y detectar su margen de error, pero al no tener implicancia individual, concreta, se pierden cuadros, correspondientes a la profundidad de la conciencia, que.solo se capta desde la propia perspectiva individual, única para cada antena biológica.
No es lo mismo observar la realidad que le sobra a otro, que lo que sobra de mi realidad. No es lo mismo interactuar con elementos que no encajan en mi diseño, que ver la fricción que afecta a alguien más. 
La implicancia (91) es lo que cambia todo en la observación. Porque ese 9 permite al receptor 1 el descubrir un propósito abstracto, previo que redefina la finalidad de aquello que transita, pero al mismo tiempo ese 9 es mandatorio, no le permite dejar de lado aquello que la realidad le impone. No le permite el estado  "volado", mucho más cómodo de la observación que únicamente se realiza desde afuera.
No es lo mismo tener un conflicto de pareja, que acompañarlo en la pareja amiga. No es lo mismo .ver el hambre con la heladera llena, que si la tengo vacía. No es lo mismo estar enfermo, que enterarme que el vecino tuvo determinado diagnóstico médico. 
La mirada debe ser simultáneamente desde afuera (abstracto) y desde adentro (mientras transito en concreto). Si solo tengo la primera, tendré una visión panorámica, fría y desapegada, pero me perderé el abordaje desde la movilización química y física de los elementos, perderé la perspectiva unica de mi propia individualidad. 
Si solo tengo la segunda mirada, o sea si quedo atrapada en lo concreto, caliente., sin  asumir la posibilidad de observación lógica, estaré prisionera de las distorsiones que me operan en automático y el error en curso quedará atrapado, sin una posibilidad genuina de salida.
Tal vez sea por esto, que las tonterías del día a día son las protagonistas en este momento del espacio tiempo.
Cuando viajo en avión, miro hacia la tierra y lo veo todo en simultáneo: rios, ciudades, montañas, bosques...todo. Pero lo veo todo superficialmente. No alcanzo a ver  desde allí la flor que está en la orilla del rio, ni el pájaro que habita el arbol. Para eso tengo que aproximarme, estar pisando la misma tierra, caminar su territorio con mis propios pies.
Lo maravilloso de nuestra neurología, es que nos permite estar mirando desde el avión y desde el llano al mismo tiempo. Por supuesto, para que nuestra neurologia pueda desplegar este potencial, debemos iniciar un proceso que nos permita habilitar esa doble vía de observación, asumiendo el desdoblamiento y la disponibilidad a "la Nada".
Es como una gimnasia que nos permite ejercitarnos en entrar y salir todo el tiempo de los planos concretos a los abstractos y viceversa, o desde otra perspectiva, darnos cuenta que todo el tiempo habitamos simultáneamente los rangos abstractos y concretos.
Saludos.

Fuente: http://leydesdoblamientodelostiempos.blogspot.com.ar/