4. ago., 2017

LA LÓGICA GLOBAL CONVERGENTE ES UN MODELO DE COHERENCIA, NO UN SISTEMA DE IDENTIDAD NI VERDAD

La Lógica Global Convergente no es un conjunto de verdades, sino es un modelo de coherencia. Un modelo de coherencia es un diseño funcional que nos permite darle un sentido neurológico a la realidad.

Un diseño funcional no es un proveedor de identidad sino de coherencia. A mayor nivel de coherencia, más funcional es el diseño. El modelo no nos dice quienes somos, no da conciencia de sí, solamente brinda un instrumento-canal de ordenamiento coherente.

Si el modelo o diseño funcional se convierte en identidad, entonces se convierte en un parásito de conciencia. Si uno toma a la Lógica Global Convergente como una manera de definirse, de darse una identidad, entonces lo ha convertido en un parásito para su conciencia.

En este caso la LGC ya no es un modelo que nos facilita armar coherencia, sino se convierte en un sistema de creencias: ideas fijadas. Cuando un diseño funcional nos permite dar una coherencia mayor a la realidad, y debido a ello pensamos que en sí es verdadera entonces nos hemos generado nuestra propia trampa de control mental. Nuestra propia secta. Una identidad que graba una idea fijada, creencia, atrinchera las posibilidades de percepción y conciencia neurológica.

Adentro del propio modelo de la LGC reside el metadato de usar el modelo para después romper el modelo. ¿Por qué hay que poder romper el modelo? Porque constantemente hemos de poder generarnos una coherencia mayor de la realidad. Para ello hemos de poder romper el diseño para ampliar el diseño. El diseño ha de poder contradecirse a si mismo sin defenderse a si mismo.

Esto es una novedad en lo que a modelos-diseños se refiere, porque hasta ahora los modelos que hemos usado, ya sea el mitológico, simbólico, cientifico, moral, espiritual... han tenido instalado en la lógico de su metadato la de usar el modelo para conservar-proteger el modelo. Cuando el diseño quiere conservarse a si mismo, entonces se convierte en una identidad. Cuando el diseño-modelo se toma a si mismo como un generador de verdad, y no de coherencia, entonces se convierte en una interferencia de conciencia más que en un canal de conciencia.

Es fundamental que cada uno en su auto-referencia se mire su relación con el modelo-diseño que emplea para darle un sentido de coherencia a la realidad. Mirar si realmente es un modelo-diseño o si es una identidad parásita de la conciencia. El parásito no es el modelo o diseño, sino la identidad que nos construimos con ella. El problema no es la ciencia en sí, sino el definirse como científico. El problema no es la LGC en sí, sino la identidad lógica. El parásito no es el diseño, sino como el receptor se vincula a ese diseño.

Claro que hay modelos que permiten mayor nivel de coherencia y de función con la realidad que se nos presenta en cada momento del espacio-tiempo, y no todos son igual de funcionales, pero esto no da carácter de verdad al diseño sino una noción de mayor o menor funcionalidad. Cuando encontramos un modelo de mayor coherencia no hemos encontrado una verdad, sino un diseño de mayor funcionalidad. Verdad es la perspectiva desde la cual se puede usar, desmantelar y ampliar cualquier modelo de coherencia. Pero ningún modelo de coherencia es en sí una verdad. Verdad es una perspectiva que no se pega ni se fija sobre ningún modelo o diseño, por eso la verdad puede usar a todos los modelos y diseños.

"NADA" es VERDAD, entonces TODO es POSIBLE. El requisito para que UNA posibilidad de la TOTALIDAD sea LEGÍTIMA es que pueda ser COHERENTE e INTEGRA con la REALIDAD.

La INTEGRIDAD de la REALIDAD no es fija, sino se determina en cada PUNTO que forma la LÍNEA del TIEMPO. Todas las POSIBILIDADES son LEGÍTIMAS según el punto del TIEMPO que corresponde.

Un modelo-diseño FUNCIONAL es aquel que brinda una COHERENCIA para que esa POSIBILIDAD pueda expresarse ÍNTEGRAMENTE en la REALIDAD.

La INTEGRIDAD de una POSIBILIDAD no se establece desde un VALOR o CREENCIA del PASADO, sino a partir de una SINCRONIZACIÓN en el PRESENTE.

En vez de ser un libre pensador, se una persona libre de una identidad parásita. Cuando en vez de identidad incorporamos un modelo funcional en constante desmantelación y renovación entonces el pensar, la conciencia concreta y la percepción neurológica, se libera sola.

Tomado de Facebook David Colin Williams Garrido