4. jul., 2017

Certeza.

Al Dr. Hamer que todos llevamos dentro:

Corre la noticia de la muerte del Dr. Ryke Geerd Hamer, el día 2 de julio del 2017 (no sé si confirmada oficialmente), y me es inevitable observar lo que esto produce y asociarlo a mi estado de esta última semana: Sensación de frustración, enojo y algo de resignación. Pero estos no son sentimientos que adjudico simplemente a este hecho, sino a un pensamiento que lo trasciende y que me invade: ES LA CERTEZA LO QUE MATA A LAS PERSONAS.

Certeza como seguridad del saber que poseemos, certeza como la sensación de que nuestro punto de vista es la verdad, certeza como la afirmación que nos hacemos todos internamente de que el conocimiento que hemos acumulado a lo largo de los años es lo único real e incluso más real de lo conocido por el resto. Esa certeza mata, seca, cristaliza y limita nuestra percepción al punto de hacernos defensores de “verdades”, de dogmas. 

Los defensores del “viejo paradigma” se paran en su certeza “científicamente comprobada” para negar cualquier atisbo de asumir la posibilidad de que la realidad no es tal y cual la tienen definida. Los defensores del “nuevo paradigma” se paran en su certeza de “amplitud de conciencia” para defenestrar todo lo que no entre en su nueva forma de ver la realidad. Todos y cada uno de los ciudadanos comunes nos paramos cada día en nuestras certezas para decidir qué es y que no es válido, y en función de eso determinar si es digno de asimilar como realidad.

¿Vale la pena vivir defendiendo certezas? ¿Vale la pena dedicarle toda la vida a la busca del reconocimiento? ¿Hasta cuándo va a ser la lucha por el poder, el poder de la razón, el que guiará nuestros pasos? 

La certeza mata, mata la posibilidad de asumir una forma más amplia de comprendernos, mata la posibilidad de darnos cuenta que no sabemos nada y que eso es lo mejor que nos puede pasar, ya que nos permite abrirnos a comprender todo.

P,d: Gracias Dr. Hamer por haberme brindado la posibilidad de romper todas mis certezas con tus descubrimientos. Cotidianamente tengo que recordarme a mí misma no convertirlos en certezas.

Sé que todo tiene un propósito previo a su existencia, sólo que hoy estoy cansada de las certezas, incluso de esta.
 
Tomado de Facebook. PsicoBiología Trascendental