20. jun., 2017

Funcionalizar los marcadores.

La naturaleza es fuerte, y los cuatro marcadores de Hamer tienen su lugar bien plantado en nuestras biologías.
Y no se trata de reprimir la supervivencia, la búsqueda de la protección, la comparación y la competencia o la sustitución del vacío.
Se trata de ver la trama de nuestro cerebro más primitivo, para comprender que se dispara el automático cada vez que intento "arreglar una situación" o internalizar acerca de por qué me pasa lo que me pasa. Sólo con ver el carril por donde se desplaza nuestro amigo cerebro ahí vamos cambiando el circuito que tiene seteado, porque es lo único que conoce.
Funcionalizar los marcadores es para mí la quinta etapa de la vida en la tierra, es como ese cerebro que se hace conciente de sí mismo y amplía su frontera de estar sólo disponible a la supervivencia. Y también se va habilitando esa parte inerte del mismo cerebro para conectar con la parte abstracta, eso que va más allá de la parte viva. 
Y de ese modo lo "no vivo" se va incorporando como mecanismo de expansión de nuestro diseño que se manifiesta en lo biológico.
La quinta etapa es la etapa del desarrollo de la conciencia, es la parte funcional del cerebro que hace de las experiencias una transformación de combustible para el propósito.

Tomado de Facebook.  Ivi de María