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10. jun., 2018
Frio: 50. Calor 51. 50+51: 101
En relación a una pregunta surgida sobre tener una perspectiva fría, entiendo desde mi autoreferencia que este enfoque frio para observar, decidir, permite colocarse en un lugar abstracto, lógico, que conduce a la torsión. Frio es un plano 5 al punto 0, que permite ir a una bajada de esa lógica al plano, 5-1 en esa bajada opera el calor.
Todo esto que miramos como en un suceder lineal, opera todo el tiempo en nuestras vidas permite una funcionalidad en el plano 1 físico y biológico: 101. 
La Tierra nos muestra como ambos componentes son simultaneos: ahora mismo el hemisferio sur esta frío y el norte esta calido. Desde el plano físico y biologico, a quien esta atravesando el frio, le cuesta imaginar que en ese mismo instante el calor pueda estar presente y viceversa. Y percibe como excluyente, o frio o calor. Este es el margen de error de la percepción, pero sabemos que en realidad es Frio Y Calor al mismo tiempo.
Por eso una perspectiva para ser coherente incluira ambos aspectos, si bien podremos linealmente ver por separado la instancia fria -lógica y abstracta- de la caliente que necesitaremos para concretizar. 
Saludos.
 
 
 
 
29. may., 2018

Fuente: www.wikilogica.org.es

Las palabras y el lenguaje existen para vincularnos con la Lógica. Hasta ahora, éste es el vínculo que hemos reconocido con el desarrollo de la primera vuelta del abecedario. De modo que la primera vuelta del abecedario me vincula con la lógica de la palabra.


Como en todo proceso de comunicación, hay un emisor y un receptor. En este caso vamos a tomar como emisor a la palabra (con su margen de error) y como receptor a la persona común (con su margen de error). Por lo que vamos a ampliar la definición introduciendo el pin-pon entre ellos: la palabra como emisora y la persona común como receptora.


De modo que la primera vuelta del abecedario me vincula con la lógica de la palabra en el contexto (visto desde el emisor). O cómo la lógica utiliza la palabra para vincularse conmigo en el contexto (visto desde el receptor).


Entonces, con las siguientes vueltas, obtengo:


La segunda vuelta del abecedario me vincula con la lógica de la palabra en los circuitos. O cómo la lógica utiliza la palabra para vincularse conmigo a través de mis circuitos (si estoy en convergencia) y emociones (si estoy en divergencia).


La tercera vuelta del abecedario me vincula con la lógica de la palabra en la percepción neurológica. O cómo la lógica utiliza la palabra para vincularse conmigo a través de mi percepción neurológica (si estoy en convergencia) y mis pensamientos (si estoy en divergencia).


La cuarta vuelta del abecedario me vincula con la lógica de la palabra en el diseño. O cómo la lógica utiliza la palabra para vincularse conmigo a través de mi diseño (si estoy en convergencia) y mi identidad particular (si estoy en divergencia).


La quinta vuelta del abecedario me vincula con la lógica de la palabra en la propia Lógica abstracta. O cómo la lógica utiliza la palabra para vincularse conmigo a través de mi lógica (ya sea divergente o convergente).


Supongamos que quiero observar el vínculo, como receptor, con la lógica de la palabra que nombra el país “Argentina”, y que mi nombre es Ana. Vendría a ser algo así como:

  • La primera vuelta: es el significado lógico de la palabra “Argentina” operando en el contexto del receptor. Así que la vuelta 1 me hablaría de “la lógica de Argentina en mi contexto (en el de Ana)”.
  • La segunda vuelta: es el significado lógico de la palabra Argentina” operando en los circuitos de Ana.
  • La tercera vuelta: es el significado lógico de la palabra “Argentina” operando en la neurología de Ana.
  • La cuarta vuelta: es el significado lógico de la palabra “Argentina” operando en el diseño de Ana.
  • La quinta vuelta: es el significado lógico de la palabra “Argentina” operando en la lógica de Ana.


Así, puedo vincularme como receptor al significado lógico de cualquier palabra y observar su afectación en cada uno de los cinco planos o dimensiones que me conforman (todo y que esta afectación es multidimensional simultánea). En este caso, cómo opera el significado lógico de Argentina en los diferentes planos o dimensiones de Ana como receptor.

 

La palabra y el receptor como elementos multidimensionales


Ahora bien, también puedo elegir observar una palabra concreta como elemento multidimensional independiente, esta vez sin vincularla a mi receptor, y aplicar las cinco vueltas del abc. ¿Y para qué? Para conocer a través de la lógica de la palabra cómo se ha articulado multidimensionalmente el objeto (ya sea una entidad concreta o abstracta) que está siendo nombrado a través de ella.


Por ejemplo, pensemos en palabras con suficiente entidad, como puede ser el nombre de un planeta o país, por ejemplo “Argentina”. Esta vez no voy a vincularla con ningún receptor sino al propio objeto (ya sea entidad concreta o abstracta) al que me refiero al nombrarla, y que porta su lógica. Así, aplico esta visión multidimensional de las vueltas del abc sobre la propia palabra.

  • La primera vuelta: “la lógica de Argentina en su contexto”.
  • La segunda vuelta: “los circuitos lógicos de Argentina”.
  • La tercera vuelta: “la lógica de la percepción de Argentina”.
  • La cuarta vuelta: “el diseño Argentina funcionalizando con la lógica”.
  • La quinta vuelta: “es el significado lógico de la palabra operando en la lógica de Argentina. Así que la vuelta 5 me informa sobre “la Lógica abstracta de Argentina”.


De esta forma, mediante las vueltas del abc, obtengo una visión multidimensional acerca de la palabra “Argentina” y su lógica funcionalizando simultáneamente en sus cinco planos o dimensiones.

Una curiosidad es cuando aplicamos las vueltas del abc sobre la palabra que designa particularmente al receptor: su nombre propio (en este caso palabra, objeto y receptor coinciden).


Por ejemplo, si quiero observar mi vínculo, como receptor, con la lógica de mi nombre “Ana”.

  • La primera vuelta: es el significado lógico de la palabra operando en el contexto del receptor. Así que la vuelta 1 me hablaría de “la lógica de Ana en su contexto”.
  • La segunda vuelta: es el significado lógico de la palabra operando en los circuitos de Ana. Así que la vuelta 2 me informa sobre “los circuitos lógicos de Ana”.
  • La tercera vuelta: es el significado lógico de la palabra operando en la neurología de Ana. Así que la vuelta 3 me informa sobre “la lógica de la percepción de Ana”.
  • La cuarta vuelta: es el significado lógico de la palabra operando en el diseño de Ana. Así que la vuelta 4 me informa sobre “el diseño Ana funcionalizando con la lógica”.
  • La quinta vuelta: es el significado lógico de la palabra operando en la lógica de Ana. Así que la vuelta 5 me informa sobre “la lógica de Ana”.


De esta forma, las vueltas del abecedario nos aportan una visión multidimensional acerca de cómo se conforman las palabras y su lógica, y cómo éstas afectan las distintas dimensiones o planos en los receptores.

Así, las vueltas del abc nos permiten observar la afectación de la lógica de la palabra sobre el objeto nombrado, aportando una visión muldimensional del objeto en sus cinco dimensiones.

Las 5 vueltas no son un límite, sino un punto de partida, de manera que este planteamiento queda abierto a los receptores que quieran seguir ampliando el número de vueltas o dimensiones, según les resuene.

Para facilitar los cálculos de las 5 vueltas, en la página principal de WikiLógica (apartado “Herramientas gratuitas”), se encuentra a disposición de los receptores la “Calculadora de las 5 vueltas del abc”, en forma de archivo Excel descargable.

 

 

 

5v cal.jpg
11. may., 2018

Día 131-234. 11 de Mayo. Día del Himno Nacional Argentino.
Versión Charly García.

5. may., 2018

Entrevista realizada por Leticia Candelaria para Radio Frecuencia Origen.

21. abr., 2018

In-versión

Desde que decidí poner el punto de atención en la Economía, desde esta perspectiva de LGC, mi realidad y mi contexto comenzaron a movilizarse mucho. Durante un tiempo tuve la posibilidad de experimentar bastante abundancia económica, y durante otro, una gran escasez, que es la que me ha ido llevando a tener más conciencia de cómo es que se mueven los flujos económicos y, sobre todo, a tomar conciencia de que a través de mi propia economía podía comenzar a percibir muchísimos comportamientos automáticos que me estaban causando gran sufrimiento. 

Cuando estaba experimentando la escasez en forma digamos, más o menos inconsciente, me fui dando cuenta que sentir ese pánico plenamente me traía un acceso de conciencia cada vez mayor. Permitirse sentir ese miedo, según veo, es mucho más sencillo cuando uno tiene en cuenta la paradoja de que existo y no existo a la vez. Incluir a la no existencia en esta ecuación, nos permite sentir más plenamente lo que sucede en la existencia. 

Alguien me dijo una vez: “No venimos del pasado, venimos del inconsciente”. Yo ahora agregaría, que no venimos del pasado, sino que venimos de la No Existencia. 

La enorme diferencia de tomar la referencia en el pasado, a tomarla en la no existencia, nos hace que todo ese pasado al que estábamos atados, dejando nuestros circuitos de identidad cerrados, repitiéndose una y otra vez, a que pueda tener un espacio vacío para que ese elemento de “yo”, de individuo, se referencie en la no existencia y, por tanto, se abra a infinitas posibilidades que no puede percibir ni menos vivir, si está referenciado al pasado. 

Teniendo en cuenta este cambio en las referencias humanas, entonces, nuestra economía toma otro rumbo muy diferente. Y por supuesto, nos encontramos a la Tierra en el medio de esta ecuación, como iremos abriendo más adelante. 

La cuestión es que me fui dando cuenta que cuando estaba sosteniendo la perspectiva de escasez, a la hora de comprar, me fijaba primeramente en el precio. La utilidad que me iba a dar el producto, quedaba en un factor secundario. Fui achicando mis gastos, acortando cada vez más, lo que me metió en un bucle de achicamiento, con un miedo a perder lo que tengo, por poco que esto fuera. Poco a poco, fui viendo cómo yo misma me recortaba justamente aquello que me podía dar una nueva perspectiva, más amplia en la que sustentarme. Quizás con la finalidad de percibir a dónde se llega con esta perspectiva de escasez, pero en cualquier caso, no lo recomiendo, porque es realmente dificil salir de ese bucle de recortes en el que uno se introduce. 

Por suerte, el enlace lógico siempre estuvo presente, lo que me fue dando la posibilidad de tomar conciencia de lo que sucede en aquel hoyo de necesidad. 

Poco a poco, el contexto comenzó a expresar la necesidad de una relación con el diseño, con el sistema, con las administraciones que, me fueron haciendo dar cuenta de que, cuanto más hacía intercambio con ellas, en modo económico, más se me abría la percepción y más podía soltar la perspectiva de escasez. Exactamente al revés de lo que puede pensar la gente, cuanto más in-versión, más gasto a propósito para poder madurar mi perspectiva, entraba en otro bucle inverso al anterior, que me daba mucha mayor claridad y sustentabilidad de plenitud, más percepción de que la escasez es una ilusión de la percepción. 

In-versión, por tanto, me permite ver qué hay dentro de mi versión, me deja ver más en los puntos que los recortes y el achicamiento de la perspectiva, lo que hacen es poner velos y más velos en la percepción. 

Por tanto, no es un “gasto para que me venga dinero”, por favor, entendamos que esto que estamos diciendo aquí, es muchísimo más profundo. Invierto para comprender qué hay detrás de mi perspectiva, implica un asumir de la situación, un poder atravesarla tal cual es, para que ésta mute a la forma que la finalidad de la conciencia del vacío tiene para mí, y no a mis intereses particulares. 

El punto de in-vertir, entonces, a propósito, en cada pago o gasto que hago, es de suma importancia, al igual que el achicamiento, el encogimiento de las inversiones, me va a llevar a poder percibir cómo yo mismo me achico, me siento empequeñecer, me introduzco en una profunda desvalorización que se alimenta a sí misma en progresión geométrica, introduciéndome en un bucle de desesperación que, de no intervenir una lógica que está más allá de mi pequeño consciente, me arrasa. 

Extracto del Libro "Conciencia Económica Impersonal" Laura Fernandez Campillo